Samstag, 28. Mai 2016

Refutando las MENTIRAS anti-comunistas sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria


22 de mayo de 2016 | Periódico Revolución | revcom.us

Nota de la redacción: El quincuagésimo aniversario de la Revolución Cultural china comienza el 16 de mayo. La revolución china llegó al poder en 1949 y dio lugar a cambios inmensos y liberadores. Pero a mediados de la década de 1960, la revolución se enfrentaba al peligro de ser revertido. En 1966, Mao Zedong lanzó la Revolución Cultural para prevenir la restauración del capitalismo y para hacer avanzar la revolución. Con motivo del aniversario, los gobernantes burgueses, los reaccionarios y los ideólogos del status quo se intensificarán su ofensiva ideológica. Los principales medios de comunicación ya empiezan a vomitar con saña las distorsiones anticomunistas — y asimismo en las universidades. El programa reciente en la New School en la Ciudad de Nueva York fue una salva inicial para difundir mentiras y tergiversaciones. ¡Pero se convirtió en un asunto de dos lados!
 
De un militante del Club Revolución de la Ciudad de Nueva York:
El 16 de mayo se cumple el quincuagésimo aniversario de la Gran Revolución Cultural Proletaria iniciada por Mao Tsetung y dirigida por Mao y los revolucionarios del Partido Comunista de China. La New School de la Ciudad de Nueva York celebró un programa con motivo del aniversario con el profesor Xu Youyu, un catedrático en la Universidad en Exilio de la New School for Social Research [la Nueva Escuela para la Investigación Social, una universidad]. Más de 200 personas asistieron. El profesor Xu Youyu es un ex Guardia Rojo (la juventud que se movilizó durante la Revolución Cultural) y un supuesto “experto sobre la Revolución Cultural”. En esencia el profesor vino a denunciar la Revolución Cultural, promover su propio punto de vista sobre ella, y promover la “democracia constitucional” como solución definitiva a lo que él pinto como “los horrores del comunismo”.
Yo y otras dos personas acompañamos a Raymond Lotta al programa para dejar las cosas en claro.
Raymond Lotta deja las cosas en claro en el 50o aniversario de la Revolución Cultural China en la universidad The New School, Ciudad de Nueva York, 2 de Mayo de 2016
¡El profesor Xu Youyu inició su presentación hablando del “HORROR” de que las universidades durante la Revolución Cultural descartaran los exámenes de entrada! Se quejó que, en vez de sólo los exámenes, se tomó en cuenta también la historia de la persona, ¡incluido el trabajo manual! El hecho de que para el profesor eso era algo espantoso debió haber alertado inmediatamente al público que este tipo estaba haciendo un balance que se basaba exclusivamente en su experiencia personal, sus quejas y frustraciones personales. Pues, ¿por qué otra razón consideraría uno un cambio así como algo negativo? Durante siglos, a los campesinos les habían prohibido ir a las escuelas. Habían vivido en increíble pobreza, vendían a sus hijas para que el resto de la familia pudiera comer, no tenían acceso a servicios médicos, etc. Durante la Revolución Cultural se reconoció que existían grandes sectores de la China que todavía estaban marginados. Ahora proporcionaron a los campesinos y otros pobres y oprimidos una educación, exponiéndolos a una nueva cultura emancipadora y nuevas ideas, y en general integrándolos de maneras sumamente importantes y significativas en ell proceso de rehacer la sociedad. El orador no reconoció nada de eso.
La presentación procedió con una perspectiva sobre la Revolución Cultural completamente divorciada de la historia. Presentó estadísticas sobre “heridos, muertos, persecuciones” junto con imagines de personas que supuestamente fueron agredidas o avergonzadas en público; todo carente de contexto. El orador no ofreció ni idea del motivo de la revolución, sus objetivos, qué provocó la violencia, si la violencia y persecución eran la principal característica de la revolución o no, si el Partido la promovió o si más bien se trataba de personas que se aprovecharon de la revolución para vengarse de otros.
Otra indicación de las frustraciones personales del orador se vio en cómo presentó la campaña para enviar a estudiantes al campo para aprender de los campesinos y para llevar la revolución a los campesinos. Explicó que para él le era frustrante ver que los estudiantes y jóvenes podían tomar el transporte público gratis para viajar al campo porque causaba grandes atascos de tránsito… ¡POR FAVOR! Mao y el Partido organizaron esto para cerrar la brecha entre aquellos que trabajaban con la espalda y aquellos que trabajaban con las ideas; para llevar escuelas y servicios médicos al campo que estaba muy aislado y los necesitaba mucho. Y formó parte de toda una revolución con el objetivo de transformar la forma de pensar de las masas populares y capacitarlas para entender la sociedad y el mundo más profunda y científicamente (un elemento sumamente importante que el orador ni mencionó) y, claro, ¡eso tenía que incluir al campesinado también!
¡Qué bueno que Ray Lotta estuviera presente para presentar algo de la verdad! Habló desde su asiento durante el período de preguntas y respuestas e inmediatamente denunció esta calumnia anti-comunista. Habló de lo que la Revolución Cultural verdaderamente representó: una verdadera revolución dentro de la revolución cuyo propósito era derrotar a las nuevas fuerzas capitalistas e impedir el revés, para seguir por el camino socialista hasta el comunismo; que en ella participó cientos de millones de personas; y que constituyó uno de los tiempos más emancipadores en la historia de la humanidad. Preguntó porque el profesor no había mencionado las verdaderas metas y objetivos de la Revolución Cultural y porque había “ignorado por completo los logros de la Revolución Cultural”, negando que por 10 años impidió la restauración del capitalismo — que es precisamente lo que sucedió tras la muerte de Mao. La mayoría del público ni siquiera sabía que la China de hoy —con todas sus enormes redes de fábricas de super explotación y su pobreza que existen al lado de obscenas zonas de “desarrollo” y riqueza para un puñado de personas— es el resultado del derrocamiento del socialismo y el revés de todo lo que Mao luchó para realizar. Raymond hizo saber al público que Bob Avakian ha hecho un balance de esa experiencia revolucionaria, ha aprendido de la misma y ha elaborado una nueva síntesis del comunismo porque el mundo todavía clama revolución. También retó al público a poner esa experiencia histórica en perspectiva, y señaló que durante esos mismos años cuando Mao dirigía la Revolución Cultural para superar la opresión y la explotación, Estados Unidos llevaba a cabo una guerra genocida en Vietnam que mató a más de dos millones de personas.
¿Y qué fue la respuesta del profesor? Esencialmente, esquivó el contenido de lo que había planteado Raymond, y en vez dijo que porque él había vivido ahí él sabía más, y lo único que en realidad importa es su propia experiencia personal.
Analizando en conjunto toda la presentación, incluyendo el debate, se destacó por su ausencia la falta de método científico al abordar todas estas cuestiones. Es sumamente irresponsable ver ese período de la historia humana de esa manera, cuando millones de personas hacían la revolución y transformaban la sociedad, y hacer un balance según la experiencia individual, o simplemente opiniones personales. Hay demasiado en juego. Fue bueno que varias personas se nos acercaran para hablar con Raymond y otros de nosotros después del programa. Les han mentido, y la gente necesita saber la verdad.

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